Algunas ideas

Antes era arquitecto. Luego tuve un flechazo y me cambié a la gestión de espacios y servicios corporativos (facility management), en particular me dedico a la estrategia y diseño de espacios de trabajo.

Soy enemigo de los despachos privados, creo que son espacios pomposos, caros y desperdiciados y que existen para alimentar el ego de sus dueños. Tampoco me gustan las organizaciones verticales, jerarquizadas, en las que una vez que entras en la oficina puedes indentificar inmediatamente quién es quién, por el tamaño de su oficina o de su mesa. Creo que es medieval. Creo que hay pocos directores y gerentes que piensan en las personas antes que en ellos mismos. Hay pocos, pero los hay, y normalmente son el catalizador para crear espacios de trabajo fantásticos.

Creo que las personas deben trabajar por objetivos. Creo que deben tener la libertad de escoger dónde y cuándo hacer su trabajo. Creo que pedir permiso para ir al médico o para ir a ver la actuación de tus hijos en el colegio es denigrante y retrógado. Creo que una persona que tiene flexibilidad para hacer su trabajo y que cumple con sus objetivos es una persona comprometida con la organización. La clave es la confianza y el respeto.

Creo que el espacio de trabajo (la oficina) es una herramienta muy poderosa para atraer y retener el mejor talento.

De eso va el blog.

6 pensamientos en “Algunas ideas

  1. Muy ineteresante, José Luis. Estoy convencido de que el ambiente de trabajo es fundamental en la motivaión de los trabajadores y, por lo tanto, de su productividad. De hecho, como bien conoces, incluso en la valoraciones de determinadas certificaciones de edificios respecto a su “sostenibilidad”, se valora la CALIDAD de los espacios de trabajo, tanto en aspetos relativos a luz natural como a control personal de determinados parámetros de confort, posibilidad de vistas hacia el exterior, calidad del aire…Sin embargo, se puede llegar un poco más lejos y plantear, como tú haces, que repensar el espacio de trabajo supone, de forma bidireccional, repensar la forma de trabajo.
    La flexibilidad en la organización de los espacios, la versatilidad de los usos, permitiría una mayor adaptación a los cambios diarios o estacionales; la democratización de los espacios permitiría una mayor participación e interacción entre las personas y un enriquecimiento de las actividades. La correcta elección de mobiliario, colores, luz…ayudaría a laconcentración y a incrementar el rendimiento…Todo ello, como bien apuntas, sin renunciar a espacios de privacidad, absolutamente necesaria en determinadas situaciones. Desde mi punto de vista, la jerarquía, entendida como liderazgo correctamente ejercido, no tiene por qué estar en contradicción con la creación de ambientes agradables para el resto de los trabajadores y creo la crisis actual hará reflexionar a muchas empresas sobre la necesidad de optimizar sus recursos inmobiliarios replanteándose repartos abusivos en aras de la jerarquía.

    Si bien la flexibilidad en los horarios y la posibilidad de trabajar por objetivos funciona muy en determinados puestos y actividaddes, no siempre es posible aplicar esta fórmula y, de la misma forma, apelar a la responsabilidad universal en el cumplimiento del deber puede resultar hasta cierto punto ingenuo, si no viene respladado previamente por una filosofía global de la empresa y una concienciación muy seria de todos los iimplicados que evite abusos y agravios comparativos. Pero para ello hay que comenzar y veo que tú tienes fe en que se puede producir ese cambio

    Sigues amando a la humanidad…a pesar de ella.

  2. Apreciado José Luis, tus reflexiones me parecen interesantes y envidentemente contemporaneas. Quizas no sería tan drástico como para determinar que todos los espacios deberian ser abiertos y públicos, ya que cada organización parte de unos requerimietos concretos y de una identidad que la define. Las open office ofrecen muchísimas ventajas pero sabemos que como contrapartida aportan otros inconvenientes.
    En referencia a la flexibilidad, adaptabilidad y readaptabilidad creo y soy de la opinion que por el momento los puestos de trabajo siguen demasiado atados por la dependencia energética, un aspecto que espero que la tecnologia solucione bien pronto.
    La verdad es que has creado un blog que me parece interesante y que espero seguirlo de ahora en adelante.
    Tus aportaciones des del punto de vista de proyectista creo que pueden servir Para aquellos que nos ocupamos de diseñar los sistemas que actualmente os ofrece el mercado, que por el momento son pocos y limitados. (Mamparas, tabiques móviles, biombos, mobiliario, etc.)
    Muchos ánimos.

  3. José Luis:
    Leyendo tu artículo de las “Divas del Diseño”, con el que concuerdo totalmente, me hiciste recordar que hace años haciendo un trabajo de optimización de espacios para una oficina de diseño de una firma importante, aún no se conocía o al menos no estaba “etiquetado” el concepto de “Open Office” , me costó las mismas penurias de tu amigo Juan Carlos.Las oficinas estaban “diseñadas” en el arcaico concepto de “oficinas-peceras”, esto es , la oficina de la gerencia (para mi gusto gerencia – vigilancia) al centro del espacio, toda vidriada , con la Sala de Reuniones contigüa, y también vidriada (para luego llenarla de cortinas, etc, y lograr privacidad con los clientes).Rodeando todo el “conjunto”,las oficinas de los diseñadores y equipos de trabajo,obviamente todas separadas entre si.
    Aunque como vos, soy arquitecto, usualmente como premisa de cualquier trabajo hago un pequeño “research”,de la empresa (sobre todo para entender el negocio), empleados (necesidades, modo en que realizan el trabajo,como les gustaría o facilitaría su labor,etc), administrativos (ídem a empleados, porque al final, son empleados también).
    Desde el primer momento noté que había “divorcio de proyectos”, cada grupo manejaba un cliente determinado y no había intercambio entre ellos, amén de la presión del encierro, el sentirse vigilado,cumplir horarios,etc.
    Largas horas de debate con la Directora, hermosa mujer de ceño fruncido y seriedad incondicional,casi agotan mi paciencia, pero suelo ser obstinado y poco a poco la fuí “convenciendo” (aunque la palabra significa “vencer juntos”, literalmente) de las ventajas de un cambio de concepto y pude llevar a cabo, por etapas, mi idea de descentralizar todo, incluso eliminar la pecera, hacer los espacios mas abiertos y facilitar el intercambio de experiencias, crear espacios de relax, coffe break(había una triste cafetera eléctrica en medio de uno de los tantos pasillos), etc.
    Para concluir y no extenderme demasiado.Ese mismo año ganan un premio de diseño de un “label” para una marca de vinos,varias menciones de diseño gráfico y comienzan de nuevo a aparecer en las revistas.Les hice una visita y me recibe la Directora,que seguía tan hermosa como siempre pero esta vez no tenía arrugas en la frente y esbozaba una sonrisa, se respiraba el entusiasmo en todo el ambiente (confieso que me sentí el rey!!!), me confesaba que la idea del intercambio favoreció la creatividad de los diseñadores,que ya no se preocupaba por el horario porque este se había “flexibilizado” tanto que los empleados se quedaban hasta después de hora y no protestaban con las maratones de entrega.Los gerentes se habían convertido en gerentes de área,y ya no se sentían “vigiladores”, los diseñadores al intercambiar ideas y sentirse mas “libres” , se daban a la tarea de sus sueños: Diseñar.

  4. Pingback: Todo o nada… | Perdidos en el espacio (de trabajo)

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