El post de hoy es más corto… pero muy intenso, como el tema a tratar!
A veces no valoramos lo suficiente – en el espacio de trabajo – la importancia de contar con un buen café. Si analizamos la dinámica del día a día de una oficina, lo que seguramente vamos a encontrar es que alrededor de las máquinas de café se producen muchas conversaciones informales de temas variados, y por supuesto cambien conversaciones de negocios, ideas, toma de decisiones…
¿No tiene sentido entonces “potenciar” la importancia del café?… Yo creo que es un elemento clave de las oficinas, al punto de que en muchas (casi todas) las encuestas de satisfacción que me ha tocado analizar (antes y después de los proyectos) tienen un gran protagonista en común: el café. Si es malo, si ha mejorado, si el área de café es agradable, etc.
Ya hemos hablado en otro post sobre el trabajo en cafeterías, pero no debemos de ninguna manera menospreciar la importancia del café en la oficina. Más aún, de la zona de café como punto de reunión, de generación de ideas, de colaboración y de toma de decisiones. Entonces, creo que tenemos que considerar dos aspectos fundamentales relacionados al café:
- El propio café – Tómese la molestia de invertir en un buen café. Tenga buenas máquinas de café alrededor de la oficina. Si es expresso, mejor… y si tiene diferentes opciones de sabor e intensidad, mucho mejor. Que no le sorprenda recibir comentarios positivos de los empleados con respecto a la mejora del café. Si el café no es bueno, se irán a tomarlo a otro lado.
- La zona de café – No confundir con la cafetería. Es posible que si el espacio de trabajo no es muy extenso exista una única tipología de espacio, pero en oficinas más grandes la cafetería es un espacio más amplio que sirve (también) para comer. Pero debemos dotar a nuestro espacio de trabajo con otras zonas o coffee points... hágalos agradables, informales, divertidos. Pero siempre con elementos que nos permitan trabajar en ellos: un muro en el podemos escribir algo, una pizarra, una pantalla de proyección o un LCD.
La ubicación de la zona de café suele ser un punto de discusión, ya que se recomienda que se encuentren “cerca” de las zonas de trabajo para maximizar su uso… pero no lo suficiente como para molestar a los demás con el ruido que se podría generar. No perdamos de vista que en una zona “informal” las personas, posiblemente, hablarán más abiertamente y harán algo más de ruido. Si tiene un área de salas de reunión u otros elementos cerrados que puedan servir como buffer, intente ubicar la zona informal/café junto a ellas para minimizar la emisión de ruidos molestos.
La zona del café es potencialmente un área de alta productividad… ¿cuántas veces hemos perdido la oportunidad de tener una breve discusión “de pasillo” con un colega de trabajo por no encontrar el lugar adecuado? Al final, una discusión con un buen café puede terminar siendo el próximo gran lanzamiento de su empresa, o el nuevo servicio, o la próxima innovación que cambiará el mundo… Posiblemente el teléfono móvil, las redes sociales, el ipod o algún otro gran invento se generó con el aroma intenso de un ristretto.
Gracias a mi amiga Maria Rosa por la idea para el título de este post!

gracias amigo por aceptar mi humilde sugerencia, y darle cuerpo. Siguiendo la conversación de lo que define y configura un “lugar”, creo que el café juega un papel importante, ayuda a crear ambiente y no sólo cuando la calidad acompaña, pues va a compañado de aroma creador de atmósfera propicia al trabajo informal. Pensar un lugar donde esta bebida deje de ser sólo una bebida, sino el elemento catalizador de momentos de creatividad, y encuentro informal de 2 a 4 personas, acompañado por un diseño correcto, un estudio del color que debe vestir estos lugares para provocar sensaciones de confort, es todo un desafío. Por eso invertir en crear este lugar es fundamental que el café sea una experiencia inolvidable.
gracias amigo
Hola queridos José Luis y María Rosa; totalmente de acuerdo!
En Portugal saben muy bien de qué hablan, pues en mi opinión allí se bebe uno de los mejores cafés de Europa, sino el mejor. Con el debido respeto a los italianos.
Ahora bien y sin restar importancia a este preciado líquido, y hablando más globalmente, esto hay que ampliarlo al té, al cha,… y tantas infuciones y bebidas aromáticas que son carácterísticas de otras regiones menos “cafeteras”.
Si bien es cierto que en el café, ha habido una aunténtica revolución en cuanto a calidad: con la llegada del Nespresso y la mejora de los equipos de vending; no se puede decir los mismo del té y otras infuciones, ya que desde las bolsitas, no ha ocurrido ningún cambio sustancial.
Lo que si es importante que debe existir el “espacio” para ese momento de relación informal, que a veces, es más importante y productivo que horas de reuniones sin acuerdo.
Saludos.
Aúpa el café, y el té, y la tila… Cualquier infusión es buena para hacer agradable una corta conversación.
Y no está de más que este jefe que ha tenido tan buena idea de mejorar y potenciar la zona de café, para pocas personas, pero muchas zonas en una gran empresa, se pase de vez en cuando a tomar café con los empleados… y se sorprenderá de las ideas, y también críticas, que le llegan y de las que no hubiera tenido conocimiento jamás.
Un abrazo a todos.
Joan de ANGUERA (Figueres-Cataluña- España)
Que decir de los olores…
Una vez conseguido eliminar el olor del tabaco de nuestras oficinas, por los olores identificamos muchas de ellas, olores a moqueta, plasticos, humanidad, y al fin un hueco para el olor a café…
Delicioso y tranquilizante,
Bueno, marcho a por otro…
Un abrazo